Las autoridades del municipio de Yerba Buena confirmaron que la empresa Seguridad Objetiva, de la cual Felipe “El Militar” Sosa es socio gerente, dejó de prestar servicios para esa ciudad desde que tomó estado público el crimen de Érika Antonella Álvarez

Según pudo establecer LA GACETA, la firma brindó durante un período determinado servicios de vigilancia privada en distintos espacios del ejido urbano de Yerba Buena, mediante un esquema de puestos fijos con presencia de personal en horarios establecidos, conocidos como garitas con sereno.

“Con el fortalecimiento progresivo de la Guardia Urbana Municipal (GUM), junto con la ampliación del Centro de Monitoreo y del sistema de cámaras de seguridad, la participación de prestadores privados fue reduciéndose de manera gradual a lo largo del tiempo”, explicaron funcionarios municipales.

“En la etapa final, el servicio quedó limitado a algunos puntos específicos, entre ellos el Parque de la Hoya, la Plaza Vieja y el Centro de Reciclaje, ubicado sobre la avenida República del Líbano. Estas tareas se mantuvieron hasta el mes de enero”, señalaron los voceros del municipio.

También aclararon que “durante este año, la empresa continuó prestando servicio únicamente en el Parque de la Hoya, hasta que, a partir de hechos de público conocimiento, ese último punto fue dado de baja y la prestación quedó interrumpida en enero”.

“Actualmente, los espacios que contaban con ese esquema de vigilancia se encuentran bajo procesos de evaluación y reorganización, con cobertura a cargo de personal municipal”, concluyeron.